"Aunque seguiré con el cine y la televisión, lo que más me gusta es la literatura"

julia montejo escritora

Después de 'Eva desnuda', la autora pamplonesa regresa con 'Violetas para Olivia', una historia sobre las herencias invisibles que condicionan el comportamiento y que restan libertad. Una novela "contemporánea" y "amena" que "gustará a hombres y mujeres por igual"

ana oliveira lizarribar - Miércoles, 13 de Abril de 2011 - Actualizado a las 05:27h

 
Julia Montejo, ayer en Pamplona.

Julia Montejo, ayer en Pamplona. (PATXI CASCANTE)

PAMPLONA. La novela salió a la venta el 5 de abril, ¿qué sensaciones le han llegado en esta semana?

Sensaciones muy buenas. La presentación del jueves en Madrid fue un éxito, vinieron unas 350 personas y se agotaron los libros. Estoy muy ilusionada porque veo que voy a tener al menos una pequeña posibilidad, cosa que con mi anterior libro, al ser publicado por una editorial más modesta, era imposible.

Qué importante es la promoción.

Absolutamente. Muchas veces, los escritores solemos decir que una editorial pequeña te puede tratar mejor. Y, bueno, es verdad que una editorial pequeña te mima mucho, pero a la hora de la distribución es difícil que llegue a todos los lados; y ahí empieza la lucha entre el escritor y el editor. Con una editorial grande hay más posibilidades de que eso no pase.

La presentación de Madrid fue multitudinaria, ¿siente más responsabilidad ante tanta expectación?

Sinceramente, creo que mis novelas son muy amenas, y pienso que a la gente le va a gustar esta historia si se anima a leerla. Mi frustración como escritora es que muchas veces es muy difícil que te lean, en general somos vagos, y en este caso creo que si los lectores me dan la oportunidad, les va a gustar.

Ahora, además, el escritor recibe la respuesta del lector mucho antes gracias a las nuevas tecnologías.

Es rapidísima. El lunes me llegó el primer mail de una persona que había comprado la novela tras la presentación del jueves y me decía que le había entusiasmado. Me hizo muchísima ilusión. Ante todo, quiero que hablen de mi obra.

¿Y está pendiente de las críticas?

La verdad es que hasta la fecha sólo he recibido buenas críticas, a ver cuándo recibo una mala (risas). No sé, creo que tengo que hacer un poco de terapia conmigo misma para las malas críticas, que llegarán seguro.

¿Quién es la Olivia del título?

Olivia es un eslabón de una cadena, el que más marca la vida de la protagonista, Madelaine. Ésta es una historia de mujeres que, de algún modo, cuenta lo que ha sido el amor para la mujer durante el siglo XX. En ese sentido, la novela muestra cómo las mujeres se han ido emparejando en matrimonios convenidos y cómo se han visto obligadas a malquerer. Y me refiero a que cuando eres totalmente dependiente económica y sentimentalmente de los hombres no puedes más que malquerer; es decir, o te excusabas en el tema religioso para aguantar lo que te tocaba o te convertías en una rebelde y en una paria de la sociedad. No tenías muchas opciones. Las mujeres no eran libres para elegir.

Pero en la novela los personajes femeninos son más bien rebeldes.

Sí, pero, a la vez, por mucho que hayan intentado rebelarse, no han sido capaces de ser felices, porque el entorno no las ha apoyado en absoluto. Y eso les generado mucho rencor y una infelicidad que se traduce en un malquerer a sus descendientes que se va repitiendo una y otra vez. Precisamente, la novela va de las herencias invisibles, de una mujer de nuestra época que siempre ha querido cerrar la puerta al pasado, pero llega un punto en el que se ve obligada a volver a su casa y allí se enfrenta a lo que es ella y de dónde viene. Eso le ayudará a entender muchas de sus reacciones habituales tanto de pareja como profesionales y otras. Y se dará cuenta de que nunca ha sido libre, sino que ha sido heredera de una historia que la precede. Creo que, en general, las mujeres no estamos liberadas de algunas herencias, sobre todo porque no hemos hecho el esfuerzo intelectual de entender de dónde venimos.

En sus novelas destacan las mujeres fuertes.

Tengo muy poca simpatía hacia el ser humano víctima. Desde que nos levantamos, a todos nos sobran razones para estar amargados, pero la actitud de víctima me repatea y, además, creo que las mujeres no nos la podemos permitir. Mis personajes no son nada víctimas, sino luchadores ante la adversidad.

Hay quien ya ha etiquetado su novela como romántica, otros como histórica, ¿cómo la cataloga la autora?

Para mí es una novela contemporánea. Es una novela de amor, con toques de suspense y de realismo mágico. Tiene muchas influencias. Lo de las etiquetas también me pasa cuando intentan decir que es una novela de mujer, cuando no lo es para nada. Las protagonistas principales son mujeres, pero los hombres juegan un papel importante. El libro les puede interesar a lectores y lectoras por igual. Además, una de las deudas pendientes de los hombres es entender mejor a las mujeres. Sólo se quiere lo que se conoce.

La novela ha salido en papel y en digital.

Sí. Ha sido decisión de la editorial. Y yo soy muy forofa de los e-books, pero creo que no te sitúan muy bien en si vas al principio o al final del libro. Y tampoco te permiten una cosa que a mí me hace mucha ilusión y es guardar los libros firmados. Aunque es muy cómodo para viajar, de momento veo bastante insustituible el formato convencional, sobre todo entre la gente que ama de verdad los libros. Aunque sería de tontos cerrarse a la tecnología.

¿Le preocupa que le pirateen el libro?

Me preocupa que no me lean. A Martínez Roca, por supuesto, le preocupará muchísimo la piratería, pero yo quiero que me lean.

¿Y después de la promoción y el ajetreo de 'Violetas para Olivia'?

En realidad, ésta es mi tercera novela, tengo una anterior sin publicar y no sé si me la van a editar ahora, confío en que sí. Y ya estoy con la cuarta, espero poder sentarme a escribir en agosto.

¿Ya no le agobia la página en blanco?

No. La página en blanco muchas veces es un tormento, pero la verdad es que ahora mismo, con el relativo parón que he tenido con los niños, digo relativo porque la verdad es que nunca paro, pero con esos momentos de mucho aburrimiento intelectual, siempre estoy con muchas ganas de escribir y desde hace año y medio, y por primera vez, noto que todo fluye, que tengo muchas historias y personajes por contar. Ha habido etapas en que me tomaba lo de escribir como una obligación, pero ahora es todo lo contrario, para mí es un placer y quiero tener tiempo para hacerlo.

¿Se plantea su carrera en la literatura más que en el cine?

Sí, me gustaría muchísimo, porque aunque he trabajado mucho en cine y televisión, y voy a seguir haciéndolo, lo que más me gusta es la literatura. Sobre todo porque es algo de lo que me siento responsable por completo. En una serie de televisión o en una película es muy difícil decir eso, pero por la literatura sí doy la cara.

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Martes, 1 Enero, 2019 - 01:00
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Noticias de Navarra