Tuve la oportunidad de asistir a la presentación del libro en "Tipos Infames" y la verdad es que compré el libro de manera rutinaria, sólo porque quería preguntarte algo y me daba reparo no tener un ejemplar para que me lo firmaras. Pero después de una decena de páginas (no una centena como suele ser habitual), quedé atrapado por la historia de la familia Durango. Disfruté muchísimo descubriendo sus secretos en esos flash-backs que me recordaban al Ciudadano Kane de Welles. La experiencia fue de una violeta (melancólico) intenso. Tanto que busqué tu primer libro, después de acabar este. Supongo que por la ley de la oferta y la demanda estaba descatalogado. Pero, afortunadamente, lo encontré en una biblioteca pública y, en esta ocasión, me quedé sin aliento. La acción, los personajes, no eran violetas, sino rojo bermellón. No eran intensos, sino desgarradores. Después de estas dos experiencias, ando buscando la película "Sin retorno" seguro que no me defrauda. Gracias por ampliar mi visión del mundo con tus magníficas historias. Si alguna vez nos vemos por el colegio no dudaré en dártelas personalmente. Un abrazo. El profesor de Plástica.

Hrod Land