He terminado de leer “Violetas para Olivia”. PRECIOSO. No descarto volverlo a leer por el placer que me ha supuesto la impresionante cascada de sentimientos expresados.
Sin ninguna duda nuestra historia comienza antes de nacer. En nuestra juventud nos pueden los prejuicios. El devenir de la vida te enseña los “tonos grises” y la serenidad para valorar el verdadero amor y la amistad. Sólo una mujer extraordinaria ha podido escribir una historia tan fantástica. Muchas gracias Julia.

Ines Alastuey